Un día tras otro.


Me refugio en la dulzura
de la primera palabra
que salga de tu boca,
pues la necesito aún más
que cuando más me haces falta.

Te echo de menos tanto
que sin llorar, mi llanto
te reclama, te busca,
y hasta, a veces, te llama.

Mis sueños se me iluminan
de recuerdos apagados,
pues a la luz de las velas
todo se ve tan tenue
como un trazo de carboncillo
sobre un papel blanco.

Mis miedos se contaminan
al paso de tu ternura
y me saben más amargos,
pues aun miedos eran dulces
y tan cuerdos... que sentir
que se reducen a locura
si tú no estás a mi lado,
es quizás volverse loco.


4 comentarios:

18 de abril de 2008, 16:57 Anónimo dijo...

LO QUE TE DIFERENCIA ES LO QUE TE HACE MARAVILLOSO

18 de abril de 2008, 23:48 Anónimo dijo...

sigo contigo, Antonio...
Deja que tus palabras expresen lo que a otros nos desborda sin ser capaces de hacerlo...

gracias!!
Emejotita

19 de abril de 2008, 9:21 Alesia dijo...

Antonio, gracias por los regalos que nos haces con tus poesías q reflejan la profundidad de tu alma,que hagamos de nuestras vidas una primavera eterna como la que nos transmites en tus bellos versos

19 de abril de 2008, 15:00 Paula dijo...

antonio yo también soy una fan tuya, pero esta poesía me ha resultado demasiado triste!!!sinf sinff